La entrada de Santiago fue transformada en una vía urbana de vanguardia, con seis carriles y un ancho de 28,8 metros, diseñada para facilitar el flujo vehicular y mejorar la experiencia de los ciudadanos que ingresen a Santiago, es más que una carretera, es una conexión con un futuro más eficiente y seguro, tuvo una inversión superior de 1,108,000,000 y 8 kilómetros de longitud.
Los trabajos realizados van desde la fortaleza Fernando Valerio hasta el Aeropuerto.
3 carriles en cada sentido + 1 paseo externo y 1 interno que permitirá a los usuarios retornar a la ciudad de Santiago o la ciudad de Santo Domingo.
Esta obra busca embellecer la entrada de la ciudad y brindarle una vía más segura a todos los usuarios.