Tiene una longitud de 2.7 kilómetros con cuatro torres de vigilancia.
La construcción de la verja perimetral permitirá controlar de una forma mucho más eficiente el comercio bilateral, en beneficio de los dominicanos que diariamente intercambian productos a través de los pasos fronterizos, contribuyendo a la dinamización de la economía y al crecimiento económico.
De igual forma, permitirá regular los flujos migratorios para combatir las mafias que trafican con personas, hacer frente al narcotráfico, a la venta ilegal de armas y a proteger a los ganaderos y los productores agrícolas del robo de sus crianzas y sembradíos.